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miércoles, octubre 10, 2012

Reset

En efecto, mi espalda hizo un reset bien fuerte. Y mi cara, ya pueden llamarme Harvey Dent. Pero saben? me siento extrañamente bien. Creo que es un intento de sacarme a la fuerza tanta preocupación, tanto estrés, tanta decisión tomada sin pensarlo. Porque las decisiones que he venido tomando de un tiempo para acá están ya pensadas a largo plazo, no son apagafuegos.

Seguro ese cambio lo estoy somatizando en estos malestares, pero no son nada que una conciencia serena y unas buenas pastillas no curen. Y ahí voy, despacio pero con ganas.

miércoles, enero 18, 2012

Conclusiones

1- El método "Hernán Cortés" para cumplir metas demanda paciencia, tranquilidad, convicción y seguridad. Y saber qué hacer con el tiempo libre.


2- Escribir es como vivir, pero con la ventaja de poder corregir lo hecho y planear mejor lo venidero.

3- Cuando se siente el cansancio de la paciencia, hay que suplirlo con la voluntad. Cuando se acaba la voluntad, reemplazarla con la paciencia. Y así sucesivamente.

4- Decir "Te lo dije" de vez en cuando es prudente. Decirlo siempre es vicio.

5- Toda experiencia sirve, excepto la culpa no superada.

6- El cambio no inicia cambiando lo exterior, sino lo interior.

7- La tranquilidad no tiene precio.

8- Valorar lo que se tiene es mejor que ansiar lo que no está.

9- Leer los manuales de instrucciones es una fuente de sorpresas fáciles e interesantes. La mitad de lo que buscamos en un nuevo gadget ya lo hace algo que tengamos en casa.

10- Los niños problema, cansones, que quieren ser siempre el centro de atención y que joden por mil tienen una simple forma de ser neutralizados: quedarse mirándolos fijamente. De alguna manera se darán cuenta del ridículo que hacen.

11- Dése la razón de vez en cuando. Al resto del mundo no le hará falta que usted no les crea frecuentemente, o de boquilla.

12- Saber oír es tan importante como saber escuchar. El que sabe escuchar, lo hará con quien tiene algo por enseñar. El que sabe oír será la adoración de quien solo habla sandeces, y a su vez no se llenará de quien habla sandeces.

13- Dar gracias por lo que se tiene y por los cercanos es imprescindible; al hacerlo es cuando es posible notar que los consejos y ayuda que se necesitan ya se tienen a mano.

14- La música de la vida no es la que suena en la radio cuando se vive. Es la que uno escoge escuchar al vivir un buen momento.

15- La comida de restaurante seca la autoestima. El cariño es transmitido por la forma de cocinar.

16- Escoger un estereotipo como rasgo de personalidad es una excusa para invertir en uno mismo, más que para pertenecer a cierto grupo.

martes, octubre 19, 2010

El Cariño Verdadero

"Ni se compra, ni se vende" como dice el pasodoble de Guayacán Orquesta. Aunque si se trata de piezas nuevas para mi Thundra el cuento cambia, pero dudo que el que la compre (cuando la venda) paague lo mucho que la adoro.

Hace unos días he venido recibiendo correos de personas que aunque están cerca de mí, se habían alejado siguiendo sus propias vidas. Es bueno sentir esos retornos, ese afecto que aunque uno siente que se pierde con el tiempo no desaparece. Como si se sembrara un árbol para después encontrarse que la semilla es un tronco gigantesco que te llena con su sombra y frutos, lo cual es simplemente perfecto.

Hace unos meses escribí que era hora de volar a las montañas. Tenía muchas heridas abiertas de todo tipo y una cantidad absurda de preguntas por resolver. A medida que se fueron contestando, me renové. Y ahora, que no me quedan interrogantes, es hora de regresar.

La frase exacta del FB fue: "Voy a luchar por mis sueños, Llegó la hora de bajar de la montaña con garras y pico afilado. Plumas nuevas tienen mis alas, el Águila retorna a sus dominios. Que se alejen los buitres y cuervos, porque el cielo recibe con viento a favor a quien por esfuerzo de corazón y razón lucha por su espacio".

Sin entrar a ampliar la metáfora creo que ya es hora de afrontar nuevos retos, dado que gracias a las reglas que comenté anteriormente he logrado establecer un balance significativo en mi vida. La vida sigue siendo exactamente igual, tiene sus mecanismos para empujarnos y hacernos daño pero ahora siento que veo venir sus saetas y golpes y aunque me tocan pasan a través, porque soy consciente de su origen: mis propios actos.La vida es un ouroboros frenético donde lo que decides regresa a tí con una velocidad y fuerza muy superiores allanzamiento inicial. Y el tiempo donde recibí mi justo castigo ha pasado.

Por eso, en lugar de hablar de pesadeces, hablo hoy de luz y de sol. De días que han sido geniales y que vienen días aún mejores. Puerto Rico está a unos días, y el regreso será aún más emocionante porque lo que viene hacia mí es mayor de lo que pude pensar. Depende mucho de la fuerza que le aplique, pero viendo la curva de desempeño de cada acto creo que empezar a calcular consecuencias y recibirlas a favor me da ventaja sobre mis pesimismo natural.

No temo a los golpes que vengan. A fin de cuentas una vida donde no existan inconvenientes y problemas por resolver es una vida desabrida. Por curioso que suene, le temo a que el miedo de nuevo se apodere de la cabina de mando, de ahí que todas y cada una de mis palabras esté llena de valor. Y que duelan, por supuesto que dolerán de la misma manera que voy a reír y gozar con lo que venga, pero la gran diferencia está en la manera de enfrentar las cosas: actúa como máquina ante los miedos, y como humano ante la emoción restante. El resto depende de la fuerza, de la fé, y del amor. Como lo he venido aprendiendo, las 3 L: Living, Loving, Learning.

Ahora que ha pasado la nube negra y me queda andar con la mayor fuerza el camino que mis deseos y metas me marcan, envío abrazos y mi corazón para quienes me apoyan siempre, porque no volveré a defraudar a nadie por culpa de mis miedos. Y a quienes me envían saetas: puede que se claven en mí, pero la diferencia está en que sencillamente las tomo como una manera mucho mejor de guiarme. Y les envío bendiciones, porque aunque no sea de mi arco, se les devolverán.

Llegó la hora de acelerar nuevamente, vivir fuera del Mach3 no es para mí. Alante, la victoria!

miércoles, septiembre 15, 2010

Poniendo en Orden la Casa.

Estos últimos días me he sentido como si hubiera estado volando a Mach 3 durante los últimos once meses, dados los últimos acontecimientos en la Universidad, en mi situación sentimental y en mi carrera como escritor. Pero no hay material que resista semejante presión ni ritmo de vida que se siga propulsando a esa velocidad y ayer finalmente llegué a la salida de ese sonic boom.

Primero, mi trabajo en Microsoft va oficialmente hasta el 1 de Octubre. Eso quiere decir que tendré unas pequeñas vacaciones en las que voy a empapelar Bogotá con mis hojas de vida y conseguiré un nuevo y mejor empleo. Desde ya llego a mi oficina, la que lo fue durante 5 años, y se acabó esa presión que se manifestaba como si tuviera un par de cuervos sobre los hombros. Ahora sólo sigo tratando de hacer lo que mejor hago. No niego que tengo bastante mal genio por eso, pero si alguien quiere los detalles tendrá que enterarse de ellos con un buen café, coctel o cerveza y charla prolongada.

Los líos sentimentales finalmente se acabaron. Estoy en una etapa de serenidad, sin aspirar a mayor cosa, básicamente porque no tengo tiempo ni ganas de ponerme a definir modelos aceptables para el cargo. En pocas palabras, si no busco a nadie es porque aún tengo gran parte del interés de vacaciones y nadie me trasnocha. Me da risa pensar que durante ocho años me tomé como una carga pesada esto del amor, cuando se trata de algo que en esencia debe ser divertido. Mi tendencia a complicar lo simple va a terminar el día que finalmente me anime a repetir mi intento de suicidio y funcione. Y está lejos ese día, aclaro.

En la Universidad hay un cerro de trabajo, pero me dejó de afectar lo que pase o deje de pasar allí. Me gusta hacer todo lo mejor posible y sé que las cosas me salen habitualmente bien, y ahora que puedo concentrarme mejor mis resultados han subido su nivel de reconocimiento. Al igual que con los líos sentimentales, 10 años de academia me han convertido en una máquina de estudiar; creo que me tomaré unos seis meses cuando finalmente termine la carrera. Seguiré estudiando en casa poniéndome al día con diseño web, pero sin complicarme tanto.

La pepsi y el kent siguen ahí, pero les he reducido la cantidad porque al igual que con los chocolates, se me bajó el gusto por ellos. E incluso reduje dramáticamente el consumo de alcohol: en estos meses luego de la farra del cumple me he bebido cuatro cervezas. Sirve tener un vehículo para alejarse de "los malos pasos", eso sí.

Este tiempo ordenaré lo que haga falta. Mis pensamientos, los pocos que anden sin legajar se irán al cesto de la basura. Los recuerdos que me hacen falta por enviar al incinerador, igualmente se irán. El pasado me aburre por la infinita estupidez que manifesté en tantas ocasiones y la que recibí del resto del planeta cuando salía de la mía. He borrado a un montón de gente de mis contactos porque simplemente no los conozco y no me interesa conocerlos; ahora solo conservo los que son por la relevancia que tengan en este momento. Y si me salen con cosas del pasado, cortésmente los he devuelto al tiempo presente. Recordar cosas que ya están en el Museo de Historia de Paul Contreras no tiene gracia, solo son elementos insulsos y vacíos cuya importancia (las lecciones que aprendí) son cosas que ya tengo incorporadas al firmware. Los seres que quiero están conmigo acá y ahora, los que están lejos por voluntad propia... un beso, un abrazo y sigan ahí si se sienten bien como están.

La tranquilidad posee lados ciertamente oscuros; es duro dormir cuando el sol brilla en el cielo. Pero lo cierto es que ha llegado el momento de apagar los motores y planear un poco bajo el cielo azul, y reservar las energías para cuando atravesemos las nubes que son los retos ajenos a la monotonía de lo habitual. Cambio y fuera.

domingo, agosto 01, 2010

XIII

13. XIII. Trece.

Este número para muchos es de buena o mala suerte. En Tarot, este número tiene un Arcano tremendo: la Muerte. Es un tránsito de un punto a otro, una Transformación similar al del gusano cuando se convierte en mariposa.

Este augurio resulta conveniente de tener siempre en mente. Cuando la resistencia al cambio comienza a abarcar todas nuestras fuerzas, el cansancio sólo nos empuja de la peor manera al mismo; dolor, rabia, ira. En cambio, dejarse abrazar por él nos sublima, nos transforma de una manera en la cual podmeos digerir este cambio de forma tranquila. Supongo que de ahí se derive esta asociación con el Arcano de la Muerte: te resistes y será dolorosa y lenta, si la recibes será un paso más de la Vida. De un estado al otro, de una vida a la otra.

Y a través del tiempo, el cambio sigue estando ahí, unas veces caótico, otras veces armonioso. He sentido en mí mismo el cambio, sobre todo en los últimos dos meses, y lo he podido ver a mi alrededor en todo aspecto. Lo siento en el aire, como si se tratara de un nuevo componente de la atmósfera; está en cada una de las manifestaciones de la vida diaria, como si fuera el elemento que mantiene la vida en marcha y que la rutina cubre con su gris para que pensemos que estamos viviendo un loop eterno. De ahí que muchas veces tengamos que ver al resto del mundo con una especie de ira súbita y encima tener que soportarla viniendo de los demás: la telaraña de la rutina cubre, corroe y finalmente mata. Entonces la Transformación entra con su máscara de la Muerte y su guadaña y... bueno, después de tanta cosa, siempre venimos a darnos cuenta que esos momentos eran más que necesarios.

Deseo a todos un feliz XIII. Vívanlo, sientan el cambio del calor al frío, del frío al calor, desarrollen sus alas y vuelen. La vida es una Academia de Cambio, pero a diferencia de muchas cosas es de permanencia voluntaria; hay que aprender a cambiar pisando de manera consciente lo que para la mente sedentaria es una trampa. 13.

Trece.